10/23/07

ESPEJO

Mi nombre es aquí. Donde siempre te entendí. Donde tanto tiempo te negué, donde dude tanto de ti. Mi nombre es aquí. Donde nos hemos equivocado juntos y me haces sentirme sola, en mi presencia constante, contemplativa, silente, desposeída, yo… hasta la irrealidad.
¿Por qué? ¿Por qué permitiste que fallara tu filosofía del devenir? Te odio. Ahora intentas borrarlo todo de mí en mí, donde suelo feliz ser moradora de hombres. Donde sin resistencia he vuelto a caer en tu eterna e inhumana bienvenida, en el lugar donde ha fallado tu filosofía de la distancia, tu filosofía de mendigos. Aquí: donde aprendí a jugar con Asterión mientras tú te embriagabas con un falso Dionisio y apostabas a que nunca destruiría las redes de tu tortura femenina.

Por eso no vuelvas. Aquí no hallaras vino. Bienvenida se les da a los mendigos. La eternidad es de los muertos. Mi nombre es aquí y hoy el tiempo nos nihiliza.