A las 12 de la noche se acaban los hechizos de las hadas y salen a pasear los brujos, los vampiros y los lobos.
Los gallos cantan a las 4 de la mañana y a las 6, mi abuela se levantaba a recoger los huevos para leer la clara.
A las 7 entro a trabajar.
A las 12 me quedo dormida en el taxi.
A las 2 como.
A las 4 duermo.
A las 6 despierto.
A las 8 sueño.
A las 10 despierto.
A las 12 duermo.
A las 2 despierto.
A las 4 miro el reloj.
A las 5 me levanto.
Y en mi vida de insomnio: nunca he visto ninguna hada, ni he visto hombres lobo ni vampiros. En la noche, afuera sólo he escuchado gatos en celo y aullidos de perro.
Mi abuela era bruja, pero ella, ella rezaba a las 9 de la noche y se levantaba a las 6 de la mañana a recoger los huevos para leer la clara.
Por cierto, ella decía que nunca debía poner atención a los aullidos de perro ni asomarme por la ventana cuando ladraran. Mi hermano una vez lo hizo y sin querer la vio volar en una escoba directo a la luna. Desde entonces tiene el sueño muy pesado y nada lo despierta en las noches.
Él se levanta a las 6...